lunes, 27 de agosto de 2012

Breve historia de la vida de Isabel II

Hola soy Javi, aficionado a la numismática y al periodo de Isabel II, en este blog podremos estudiar las distintas monedas y valores del periodo Isabelino como también sus cecas, ensayadores , etc, desde su primer periodo hasta sus ultimas acuñaciones.
Tambien trataremos cualquier periodo de la numismática española y extranjera, eventos y noticias numismáticas.

Empezaremos con una breve historia de la vida de Isabel II, conocida también como “ La de los tristes destinos”, “La reina niña “ y “la reina de los pobres”  por su bondad y caridad hacia ellos.

Isabel II nacio en Madrid el 10 de octubre de 1830 del cuarto matrimonio de Fernando VII con su sobrina Maria Cristina de Borbon, poco después de que el rey promulgara la Pragmatica por la que se restablecía el derecho sucesorio tradicional castellano según el cual podían acceder al trono las mujeres en caso de morir el monarca sin descendientes varones.

Al morir su padre  fue designada heredera del trono por la Pragmática Sanción de 1830. Jurada princesa de Asturias el 20 de junio de 1833, Isabel fue proclamada reina de España en octubre de ese mismo año, cuando apenas contaba tres años de edad.

Fernando VII murió el 29 de Septiembre de 1833 quedando como “Reina Gobernadora” María Cristina e Isabel II como futura reina de España.

Por otra parte tres meses más tarde después de quedar viuda María Cristina de Nápoles se casa en palacio con un guardia de Corp., Fernando Muñoz, Duque de Riánzares saliendo embarazada en cinco oportunidades, semejante locura indiscutiblemente tenía que traer una consecuencia y una vez terminada la guerra civil, el General Espartero que fue el vencedor se opuso a María Cristina (1840) y esta tuvo que salir de España al exilio por primera vez.

En el año de 1840 España tenía una Reina de 10 años Isabel II y un General que se proclamó Regente Real, una vez dado el golpe.
El 8 de Noviembre de 1843 las Cortes aprobaban la mayoría de edad de Isabel II, por mayoría: 193 votos a favor y 16 en contra. Dos días después Isabel II juraba la Constitución.



Cuadro de Jose Madrazo


 La sucesión en la princesa Isabel provocó el estallido de la primera Guerra Carlista, conflicto en el que se dirimió la pervivencia del absolutismo representado por el infante Carlos María Isidro, hijo de Carlos IV- o el triunfo de la monarquía constitucional. Los liberales apoyaron los derechos de Isabel, ya que veían en su persona la posibilidad de una evolución constitucional de la monarquía española. La sangrienta contienda, que duró seis años, concluyó con la consolidación de Isabel en el trono tras el Acuerdo de Vergara.

 Isabel II era una mujer de escasas cualidades intelectuales,  había recibido una nefasta educación, en gran medida debido al descuido de su madre  María Cristina, que dio a sus hijas, Isabel y María Fernanda, una formación doméstica e idiotizante, que incluía la religión, el piano y las labores y despojada de disciplinas humanísticas y políticas.

Los dos bandos ( Carlistas o Cristinos y Liberales o seguidores de la reina niña ) querían tener a Isabel a su lado por intereses políticos, ese fue el mayor error a la hora de tener una enseñanza  y una buena educación.( Según de que ideología fuera el educador, profesor y su aya , de los varios que tuvo a lo largo de su educación en palacio ).

 En noviembre de 1843 las Cortes declararon mayor de edad a la reina, que poco después tomaba posesión del trono y juraba la Constitución, a los trece años.

La reina fue objeto de dos atentados durante la Década Moderada. El primero, en la calle Alcalá en 1847, a manos del periodista y abogado Ángel de la Riva, que fue indultado después de un oscuro proceso. El segundo, en febrero de 1852, cuando el anciano sacerdote  Martín Merino atacó a Isabel II con un cuchillo, hiriéndola de levedad, de resultas de lo cual fue ejecutado mediante garrote vil.



El cura Merino intentando matar a Isabel II



En 1846 Isabell II se casó con el duque de Cádiz y primo hermano de la reina. El matrimonio se concluyó durante el gobierno de Istúriz y tras largas conversaciones internacionales en las que no se tuvieran en cuenta las preferencias personales de la reina. Don Francisco de Asís de Borbón fue impuesto como candidato neutral por las presiones de Francia e Inglaterra, que temían la ascensión al trono de un consorte extranjero que pudiera inclinar el fiel de la balanza de las relaciones internacionales españolas hacia una u otra potencia.

Don Francisco de Asís era homosexual, hecho que contrastaba con la escandalosa afición de Isabel por los hombres y con sus once partos. Desde el inicio de su matrimonio los esposos se profesaron mutuamente una antipatía insalvable que condujo a continuas separaciones. En distintas ocasiones hubieron de mediar entre la real pareja políticos cercanos a la reina, como Narváez, y las instancias eclesiásticas, incluidos el papa Pío IX y el confesor de la reina, el arzobispo Antonio María Claret.

La reina era mujer vulgar y temperamento escandaloso. Por su cama pasaron distintos favoritos, si bien los escasos estudios que existen sobre la vida de la reina no permiten asegurar que fueran todos los que popularmente se decía. Entre ellos se encontraban el general Serrano (el general bonito, se le llamaba), los cantantes de ópera Mirall y Obregón, el maestro Arrieta, el marqués de Bedmar, Miguel Tenorio y el comandante Puig Maltó.


Casi sesenta gobiernos se sucedieron velozmente en el poder. Pueden distinguirse distintos períodos según la tendencia política que presidiera el gobierno: período liberal (1833-36), regencia de Espartero (1840-43), transición (1843-1844) a la década moderada (1844-54), bienio progresista (1854-56), reacción moderada (1856-58), gobierno de la Unión Liberal (1858-64) y el cuatrienio final de tendencia ecléctica. El último gobierno del reinado, presidido por el ultra conservador González Bravo, representó la reacción autoritaria que desencadenó la Revolución de 1868 y la crisis final de la monarquía.

Cuando O’Donnell se retiró de la vida política, fue sucedido por Narváez, que murió en 1868. Estos hechos, junto a las reaccionarias medidas de gobierno del nuevo presidente, González Bravo, precipitaron la reacción social. Coaligados los unionistas con progresistas y demócratas radicales por una parte, y conjurándose Prim y Olózaga en Bruselas por otra, se produjo la caída de la monarquía. La insurrección se inició en la escuadra de Cádiz en septiembre de 1868. La rebelión recibió el apoyo de Prim y de las tropas del general Serrano, que se puso a la cabeza de los rebeldes. 

En este contexto, Isabel II entregó el poder a  José de la Concha, quien determinó enviar contra los insurrectos al marqués de Novaliches. Derrotado éste por Serrano en Alcolea, la reina huyó a Francia el 13 de septiembre, y el día 26 de ese mismo mes fue proclamada la I Republica Española.                                            


Tampoco Isabel hizo intentos de comprender la situación y lograr un compromiso con las fuerzas sociales. Ni siquiera fue destronada; ella misma renunció al trono mientras pasaba sus vacaciones en Lequeitio, avalando así con su indolencia el triunfo del levantamiento de Serrano.



         Salida de Isabel al destierro.

Desde septiembre de 1868, cuando contaba treinta y ocho años, hasta su muerte a los setenta y tres en su residencia del palacio de Castilla -o palacio de Basilewsky- en París, Isabell II vivió en el exilio, exceptuando sus breves estancias en España durante el reinado de su hijo Alfonso XII, en quien había abdicado sus derechos al trono en 1870. La etapa de su exilio resulta imprescindible para comprender el reinado y la vida de Isabel II. Su comportamiento en el exilio y sus decisiones políticas fueron una continuación de las camarillas, intrigas y personalismos de su reinado.














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