jueves, 20 de septiembre de 2012

*El M A R A V E D I*


“El Maravedi,  introducción histórica”. 


En los primeros años del reinado de Isabel II se labraron monedas de calderilla en cobre de 8, 4, 2, y 1 “Maravedis”, en distintas cecas, años, con bustos y leyendas diferentes.

 En principio veremos una  pequeña introducción histórica del origen del Maravedi antes de entrar en el primer periodo de Isabel II.


Tras la muerte del rey Lobo - Taifa de Murcia - (Muhammad ben Sad ben Mardanis), el Rey Alfonso VIII ya no recibia moneda de oro del rey lobo  de forma regular en concepto de compensación  por su alianza, como por el pago a las tropas auxiliares cristianas y por supuesto por el tráfico comercial entre ambos reinos.



Reinos Taifas



Dinar Mohamad Ibn Saad – 1163 Murcia


Alfonso VIII, tomo la decisión de acuñar su propio numerario de oro.
Esta moneda, realizada en Toledo y escrita en caracteres árabes se empezó a acuñar en 1172  y con los mismos tipos se mantuvo durante todo su reinado y el de su sucesor, Enrique 1 (1214-1217), copiando en metrología y tipos los dinares almorávides, aunque por supuesto cambiando el nombre de los gobernantes y los mensajes religiosos.



Alfonso VIII realizó tomando como modelo al dinar instituido por los almorávides.
Maravedi de oro acuñado  en la ceca de Toledo en 1212. Procedente del castillo de Alarcos
 en Ciudad real. Apareció junto a otra moneda idéntica cerca de la gran torre pentagonal.



El inmediato éxito de la nueva moneda se debió a la uniformidad de su peso (4,05 gramos) y de su ley (870 milésimas) que se mantuvo durante todo el tiempo que se acuñó, lo que le llevó a convertirse en la moneda preferida para el comercio de oro en toda la zona cristiana de la peninsula, y que era recordada con añoranza por los cronistas de época de Alfonso X como una moneda buena y estable.




En los documentos esta moneda aparece citada como “moravedis bonos alfonsis d’oro et de peso”, -“maravedis de bono auro et de peso et de cruz”,  y fueron muy apreciados tanto dentro de la Península como en el resto del territorio de la Europa cristiana occidental.




En cuanto al lugar de acuñación de esta moneda no podía ser otro que Toledo, no tanto porque fuera la principal ciudad del reino de Castilla, sino porque la ceca toledana de origen musulmana, era la única preparada para acuñar monedas en lengua árabe, ya que en la ciudad vivían muchos descendientes de los mozárabes que habían convivido con el Islam durante más de tres siglos y que manejaban aún con soltura esta lengua semita.



TOLEDO
La ceca de Toledo comenzó con los reinos de taifas, independientemente de que en épocas anteriores se acuñara moneda. En 1680 se cerraron los talleres y en 1745 Toledo durante el siglo XVI tuvo un gran desarrollo y su historia estuvo muy ligada a su ceca en los aspectos políticos y sociales hasta su desaparición.


“El maravedí de oro alfonsí nace por una clara necesidad económica, se ha acabado el flujo de oro musulmán y es necesario acuñar una moneda que sustituya a la que ha desaparecido”.

Tras las últimas emisiones del maravedí de oro por Enrique 1 (1214-1217), que mantenían el nombre de Alfonso VIII, esta moneda desapareció de la circulación para convertirse en moneda de cuenta, siendo sustituido como moneda física de oro por la dobla almohade y su imitación, la dobla castellana, acuñada por primera vez por Fernando III.

Durante el reinado de Alfonso X hubo un intento para que el maravedí, esta vez como gran pieza de plata, volviera a ser una moneda física. De hecho se acuñaron maravedís y divisores (medios y cuartos), pero esta reforma no sobrevivió a su creador y la plata castellana tuvo que esperar al reinado de Pedro 1.


Durante toda la posterior Edad Media el maravedí fue moneda de cuenta, que mantuvo su fuerte arraigo en toda la sociedad castellana, hasta que en época de los Reyes Católicos se llegó a oficializar su uso en todas las cuentas.

La llegada de la dinastía de los Austrias abrió un nuevo capítulo en la historia de esta moneda, ya que estos monarcas decidieron dar su nombre a las nuevas especies monetarias que acuñaron en vellón y luego en bronce.

La crisis económica del siglo XVII es conocida como la crisis del maravedí y sólo la llegada de la nueva dinastía borbónica revitalizó y saneo a esta vieja moneda. 

1 Maravedi Carlos III. 



Carlos III le dio unos nuevos tipos y con ellos ya se mantendría inalterable hasta el siglo XIX, cuando la reforma monetaria de Isabel II lo hizo desaparecer al imponerse oficialmente el sistema del real (1848), aunque después de esta fecha se siguieron acuñando monedas de 8, 4, 2 y 1 maravedí con el busto antiguo de la Reina.

 Acabaron así casi 700 años de historia de una moneda, la única en todo el mundo que ha pasado por ser de cuenta y física, y que ha sido acuñada en oro, plata, vellón y bronce.



Bibliografia: Jose Maria de Francisco Olmos.( EL MARAVEDÍ DE ORO DE ALFONSO VIII)
                 




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