viernes, 4 de enero de 2013

BARCELONA, 3 Y 6 CUARTOS


ISABEL II 1847
Monedas acuñadas por necesidad en la ceca de Barcelona.

Se fabricó moneda de cobre en 6 y 3 cuartos en la Ceca de Barcelona con la reapertura de la ceca en 1836. Sus tipos son como los de 1809, en anverso escudo resumido de España y en reverso las armas de Cataluña, las leyendas de anverso y reverso serán  las mismas que la de la peseta de plata de 1836 – 1837 y tendrían carácter de moneda provincial y su circulación quedaría limitada al Principado.

                                        
La oportunidad se presentó en el curso de la primera guerra carlista a raíz de las demandas de fondos para financiar el conflicto bélico formuladas perentoriamente por Espoz y Mina,entonces de nuevo capitán general del Principado.                                                                                                  

En agosto de 1836 dispuso la reapertura de la casa de la moneda con objeto de acuñar calderilla ( 3 y 6 Cuartos ) y ayudar a financiar la guerra con los beneficios derivados de su emisión. Las acuñaciones de calderilla se iniciaron el 11 de septiembre de 1836, y la ceca quedó bajo control y responsabilidad de la Diputación de Barcelona, que nombró una comisión gestora presidida por Joan Reynals, la dirección del establecimiento en su vertiente técnica se encomendó a Francesc Paradaltas.

Antigua ceca de Barcelona       

El pronunciamiento de Espartero determinó relevos en la dirección de la ceca. Se inició un proceso contra Joan Reynals acusado de desfalco; fue juzgado y condenado a pagar una indemnización.Tras unos altibajos de cierre y apertura de la ceca por problemas de asedio político , el 20 de agosto de 1842 se reabrió la ceca bajo la dirección técnica de Francesc de P. Salvat, en sustitución de Paradaltas, pero el 17 de diciembre de 1842 quedó nuevamente inactiva a raíz del alzamiento contra Espartero, que acabó con el bombardeo de la capital del Principado.
En mayo de 1843 se inició la revuelta que provocó la caída de Espartero, y la corporación provincial aprovechó esta coyuntura para reemprender la acuñación monetaria en julio de 1843.

La frustración causada por el incumplimiento, por parte del gobierno provisional, del compromiso de convocar una junta central con objeto de abrir un nuevo proceso constituyente de carácter inequívocamente democrático provocó la revuelta popular de la “jamància”, una revuelta popular contra el general Espartero de tendencia republicana y progresista, eso hizo que Barcelona volviera a ser asediada y ocupada militarmente el 21 de noviembre de 1843 pero, en esta ocasión, la inestabilidad política y social no implicó la paralización de la producción monetaria. Sin embargo, el personal técnico que había dirigido la casa de la moneda durante el bienio de 1842-43 fue despedido, y Francesc Paradaltas volvió a asumir la dirección del establecimiento y se reincorporaron los otros gestores del período precedente.


Por orden de 1 de julio de 1849 se dispuso de nuevo el cierre de la casa de moneda de Barcelona, que tuvo lugar el 20 de agosto. Una Real Orden de 7 de mayo de 1850  autorizó el establecimiento de una ceca en Barcelona, pero sin la autonomía de gestión que había tenido durante el período comprendido entre 1836 y 1848. La mencionada orden dispuso que la ceca de Barcelona estaría bajo control del gobierno.

Las monedas de 3 y 6 cuartos se denominaban calderilla;
 La calderilla en estos años en piezas de 6 y 3 cuartos se emitió  en relación a su valor
nominal, con un contenido metálico muy inferior al que tenía la estatal. La enorme diferencia entre el valor representativo y el intrínseco de esta moneda dio pie a  una creciente falsificación y ello implicó que la masa de calderilla en circulación aumentara todavía con mayor rapidez.
Con moneda de 3 y 6 cuartos era muy utilizada en el pago de jornales y en las pequeñas transacciones cotidianas y que tenía, por tanto, una muy elevada velocidad de circulación se incrementó por encima de la demanda y registró una creciente depreciación respecto a la
moneda de oro y a la de plata.
La producción de calderilla catalana no se suspendió a pesar de las crecientes perturbaciones que su exceso ocasionaba, lo cual se explica por los elevados beneficios.

En el curso de estos años 1836-1848  se acuñaron, en Barcelona,  1,75 millones en moneda de  de calderilla catalana.

Se registró una muy cuantiosa emisión de calderilla, que acabó por desencadenar un
gravísimo problema monetario al tratarse de una moneda nominalista producida en exceso agravada por el hecho de que la producción fraudulenta alcanzó enormes proporciones que motivó que circulara depreciada respecto a su paridad de cambio con la moneda con valor intrínseco.      

Se trata de una moneda de cobre, lo cual determinó que la ceca efectuara cuantiosas compras de este metal a lo largo de estos años.


Los datos relativos a las entradas de 1846 permiten inferir que el metal procedía, en su mayor parte, del reciclaje de desperdicios, sobre todo de la renovación de las planchas de forro del casco sumergido de las naves, que significaron el 52,5 % del total adquirido en dicho año. La calderilla acuñada era una moneda “nominalista” es decir, fiduciaria, dada la diferencia abismal entre su valor nominal y el coste del metal de cobre que contenía en monedas de 6 y de 3 cuartos.


En el transcurso del trienio de 1844-46, los beneficios obtenidos de la producción de calderilla posibilitaron que la  dirección de la casa de la moneda transfiriera a la Diputación un total de 229.839,2 duros y otros 200.500 a la caja de acuñación de moneda con valor intrínseco.

El propio Paradaltas reconocía, en 1847, que la existencia de una cantidad
excesiva de calderilla en circulación podía resultar peligrosa para  la estabilidad del sistema monetario.
Esto determinó, finalmente, que en 1852 resultara inevitable retirar la enorme masa de calderilla en circulación a cambio, en gran parte, de una moneda fiduciaria especial: los “billetes-calderilla” que permanecieron en circulación en Cataluña hasta 1883.

En torno a esta cuestión, L. Figuerola advirtió, en 1849, que las masivas acuñaciones de calderilla catalana se iniciaron con objeto de “subvenir a apremiantes necesidades políticas...” durante la guerra carlista y que significaron un empréstito que el país levantaba sobre si mismo, y cargaba en su porvenir comercial para salvar su individualidad política, en el cual se habían visto obligados a colaborar  “los mismos enemigos a quienes era necesario combatir”.

Pero, como hemos visto, después de la guerra continuaron las emisiones de calderilla al mismo ritmo que durante la contienda bélica. La enorme diferencia entre el valor nominal y el coste de producción de la calderilla, fabricar una pieza de 6 cuartos costaba, según L. Figuerola, 4,85 maravedíes y se ponía en circulación por un valor nominal de 24,  la falsificación ha hecho rápidos progresos en todos los puntos que tienen inmediatas relaciones con Cataluña, y la preocupante depreciación de la calderilla que amenazaba con determinar que los metales puros sean arrojados de la circulación.
Otro de los inconvenientes de esta calderilla de 6 y 3 cuartos era que  para contar mil duros en piezas de a seis cuartos necesitaba un hombre emplear seis horas, en piezas de a tres necesitará emplear doce.
El problema monetario ocasionado por este exceso sirvió, finalmente, de pretexto al gobierno para imponer, en 1847, la suspensión de las acuñaciones de calderilla en la ceca de Barcelona.

El 27 de junio de 1852 el Gobierno decidió limitar el uso de esta moneda y su aceptación en las transacciones.

A continuación pongo de los suministradores de Torales, Roseta y Cobre a la ceca de Barcelona:
·         Dulcet y Llines
·         Francesc Lacambra
·         Josep Roger
·         Pere Fossas
·         Bonifaci Nadal
·         Josep Orriols
·         Jaume Drument


 A parte se compraron  653,531  quintales a  28 pequeños vendedores de cobre. ( 1 quintal = 100 kilos).


Además, en 1844 se adquirieron 3 quintales de estaño.

La cantidad de cobre entrado en 1845 se cifró en 2.570,145 quintales, 4,721 de los cuales procedieron de la recuperación de desperdicios.

En 1846 la cantidad de cobre entrado fue de 2.675,693 quintales porque se recuperaron 30,23 quintales de desperdicios y  además  se compraron 14 quintales de estaño.

Bravo Murillo acometió la reacuñación de la calderilla catalana en moneda oficial de cobre según la métrica del sistema decimal ajustado a céntimos de real, ya que entre 1854 y 1864 se acuñaron monedas de cobre de 5, 10 y 25 céntimos de real con la pasta obtenida de las monedas catalanas de 3 y 6 cuartos cuya acuñación había cesado en 1848.




Se acuñaron monedas de 3 cuartos los años: 1836, 1837, 1838, 1839 ,1840, 1841, 1843, 1844, 1845, 1846.



De 6 cuartos los años: 1836, 1837, 1838, 1839, 1840, 1841, 1842, 1843,1844, 1845, 1846, 1847, 1848.


Todas se acuñaron únicamente en la ceca de Barcelona.


Existen variantes de estos dos valores:

3 CUARTOS.

1836 – ( III QUAR ) CATHAL
1836 – ( III QUAR )
1836 – ( III CUAR )
1836 – ( 3 CUAR )

6 CUARTOS.

1836 – ( VI CUAR ) CATHAL
1836 – ( 6 CUAR )
1838 – ( CURA )
1845 – ( 5 Petalos )
1845 – ( 7 Petalos )
1846 – ( 5 Petalos )
1846 – ( 7 Petalos )


Escudo cedido por el compañero “ Lanzarote”.


Las monedas de 6 cuartos tienen un peso de 13,5 gramos y un diámetro de 33 mm.


El canto con cordoncillo.

Las monedas de 3 cuartos tienen un peso de 6,6 gramos y un diámetro de 26 mm.



El canto con cordoncillo.


En el anverso, ISABEL 2ª REYNA CONSTITUCIONAL DE LAS ESPAÑAS. Alrededor de un escudo coronado de castillos y leones.
En el Reverso, PRINCIP. DE CATALUÑA -  VALOR -  CUAR. Alrededor de un escudo coronado de Cataluña con ramas y hojas.

Ensayadores – Francisco Paradaltas i Pinto y Simeon Sola y Roca.

De los grabadores de estas piezas no se sabe nada con certeza ya que son los mismos diseños utilizados con Fernando VII desde 1809.
Los ensayadores en epoca de Fernando VII son Sr. Pablo Sala & Sr. Bautista Ferrando



Bibliografia:
La reforma de 1824 y la acuñación de moneda en Barcelona (1836-1848). PERE PASCUAL DOMÈNECH

                                                                        








2 comentarios:

  1. Muy buena información, muy interesantes estas piezas de 3 y 6 Cuartos, saludos

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    1. Hola José María, como bien dices son piezas muy interesantes estas de 3 y 6 cuartos, la verdad que un poco dificiles de ver y más en calidades altas, pero en cuanto a su colección son piezas con una gran variedad de variantes, lo que las hace ser entretenidas a la hora de clasificar y coleccionar.
      En mi opinión son monedas con una gran historia.
      Saludos.

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